The Export Manager. Tarjeta de presentación

Soy un Export Manager. Lo repito siempre frente al espejo del baño del hotel antes de un wine dinner o una cata o una presentación: soy el Export Manager de una de las viñas más grandes de Chile. Y viajo por el mundo vendiendo mis productos. Corrijo, viajo por el mundo para revelar al mundo un estilo de vida, un modo de “tomarse” la existencia de otra manera, un modo de ver las cosas a través de una copa con mi vino, una manera de ser enológica, ontológica, organoléptica, tánica, indulgente, diferente.

Cuando hablo frente a los chinos millonarios o las putas rusas o los intelectuales de medio pelo de Nueva York o a las masas de ignorantes que visitan las ferias de vino o las exhibiciones de ProChile para tomar gratis, hablo de “mi” vino, aunque no sea mío y no lo llegue a ser nunca. Porque tener una viña cuesta plata y yo no la tengo en abundancia y esta viña es grande, muy grande, de una sola persona, amiga del presidente de la república, por lo tanto estamos hablando de mucha plata y de riqueza y de miles de hectáreas y litros de vino. Pero ese no es el tema ahora.

Soy Export Manager, Brand Embassador, Cónsul of the Taste, Mosto King. Todos esos títulos he usado en mis tarjetas de presentación que reparto como quien tira panfletos en una protesta en contra del ministro de educación. Lleno cada noche mi tarjetero, lo pongo en el bolsillo para pañuelo de mi chaqueta y cada vez que me encuentro con alguien, saco una, la tomo con mis índices y pulgares y me inclino como haciendo una referencia si estoy en Asia o la doy con displicencia si estoy en occidente.

Tengo 15 años de experiencia en la industria (nosotros hablamos de la “industria” así a secas, como si no existiera ninguna otra industria en el mundo) y conozco a lo mas graneado de ella, a los mejores importadores, los más exclusivos restaurantes, las viñas en quiebra y los otros export managers que venden otros vinos además de los suyos. Conozco las más refinadas casa de putas y los karaokes más ordinarios. Porque les voy a ser franco: para ser un Export Manager tienes que tener guata, tripas y poca conciencia. Siendo Export Manager vas a comer mierdas que nunca sabrás que son, vas a hacer lo que veas, vas a arrepentirte al día siguiente de todo lo que bebiste, vas a despertar con señoritas que te enviarán tus importadores coreanos y al día siguiente llamarás a tu mujer para preguntarle por las niñitas y decirle te quiero, te amo, te echo de menos.

Ser un Export Manager es un trabajo duro y solitario de mucho tiempo fuera de casa, montado en aviones y durmiendo en hoteles. Pero es un trabajo gratificante también. Inundas el mundo de vino, cierras contratos millonarios con cadenas de supermercados, envías ordenes de compra por cientos de containers, negocias precios, pones la cara de buen catador y todos te creen, agitas la copa, dices un par de tonteras como que complejo, que mineral, que aroma a cebollas, que aroma a grafito o a cualquier huevá rara que impresione a la audiencia. Por último, representas Chile. Porque para que andamos con cosas, a Chile lo conoce la gente por el vino o por sus terremotos y si no fuera por ellos, nadie sabría que es un país.

Soy un Export Manager, quizás el mejor de la industria chilena y de eso les quiero hablar.

Comments

  1. Excelentes palabras. Muy buen blog.

    Es horriblemente sensato.

    Felicitaciones.

    Saludos,
    Jorge.

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  2. Acostado en la cama de algún hotel del mundo, habiendo pasado el día vendiendo vino tal como aquí se decribe, me siento plenamente identificado. Muy, pero muy bueno y tremendamente realista...

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  3. Tambien soy export manager, pero vendo Chile como destino turistico, me gustaria cambiar a la otra "Industria" pero dicen por ahi que mi apellido no tiene suficientes erres.

    Casi todo lo que escribes me identifica, los chantas en la ferias, vender Chile como experto aunque nunca haya hecho ese crucero, visitado esa zona o bebido ese vino.

    Me faltan las putas Corenas y quedamos iguales.

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  4. Tu exposicion retrata crudamente la verdad, estoy partiendo en esta industria y lo que me ha tocado aprender de los experimentados como tu es de otro mundo.

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  5. Woow, me parece muy buena tu representación de esta mierda, la verdad es que yo llegué a nueve anhos y me pudrió... acabo de cambiarme a otra industria en donde el producto es el producto y no tengo que odiar a nadie que venga a decirme que mi vino tiene un poquito de acidez astringente o que los taninos no son amables, que cantidad de estúpidos que me he topado, seguro que a vos te pasó lo mismo.

    Un abrazo desde Mendoza.

    Luis

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  6. Gracias por los sabios concejos, estoy entrando en la industria como Export Manager y al parecer serán muchas las historia que podre contar después de un par de meses/años, sobre todo el ser Export Manager mujer en una industria dominada mayoritariamente por hombres.... en 2 semanas mas parten mis viajes a diferentes países, entre ellos el Caribe, bueno, después contare que tal mi experiencia en esta industria !!!

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    1. Hola, yo también soy EM mujer, no es muy fácil en un mundo dominado por hombres y para el que tal como muy bien lo describe el blog, hay que ser valiente. ¿Como ha sido tu esperiencia?

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